martes, 25 de julio de 2017

El accidente que terminó con el Concorde



Tal día como hoy hace 17 años despegaba el vuelo 4590 de Air France en el aeropuerto Charles de Gaulle de París. A las 16:42 alcanzaba la velocidad de rotación y sus ruedas se despegaban del asfalto de la pista, dos minutos más tarde no era nada más que unos trozos de chatarra envuelta en llamas. 113 personas perdían la vida en el único accidente mortal del Concorde, de las cuales 100 eran pasajeros, 9 la tripulación y 4 personas en tierra. El avión se estrellaba sobre un hotel en Gonesse, una pequeña localidad a 6km del aeropuerto Charles de Gaulle  pero a tan solo 1,5 km del aeropuerto de Le Bourget. Una mísera pieza metal  de unos 43cm fue la que acabó con un avión de 46 millones de dólares, 62m de longitud y 78700kg de peso en vacío.





Esta pequeña pieza provenía del motor de un Dc-10 de Continental con destino a Newark y que había despegado por la misma pista cinco minutos antes que el concorde. El destino quiso que la pieza cayera justo por donde, unos minutos más tarde, pasaría la rueda del Concorde. La rueda reventó y un trozo de caucho de unos 4kg golpeó el ala de tal manera que el depósito se rompió por su punto más débil debido a las ondas producidas por el combustible  tras recibir el impacto. Además, otro trozo de caucho rompió unos cables del tren de aterrizaje lo que imposibilitó que las ruedas subieran sumándole resistencia al avión.


El resto es historia. El combustible se derramó lo que provocó un incendio que hizo que el motor número 2, en el ala izquierda,  perdiera potencia y el avión se estrellara





Su poca rentabilidad, su alto coste de mantenimiento  y el hecho de que la seguridad del avión había sido puesta en duda tras el accidente llevaron a que el Concorde volará por última vez en 2003.




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